CANTAR PARA FEDERICO
María Alicia Esain
María Alicia Esain
Un dictador ridículo,
bufón de sangre y odio,
quiso apagar tu llama.
Se agazapó en la noche
para matar poetas,
creyendo de esa forma
abolir la poesía.
¡Si fuera tan sencillo
arrasar la belleza!
Escamoteó tus huesos,
mas continuó tu duende
bailando entre la pena...
Y nada fue silencio.
Me agradó tu poema, querida Alicia, me dio gusto encontrarte aquí.
ResponderBorrarUn abrazo
Analía