LAS FILIGRANAS DE PERDER
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julio 09, 2007

Cuando la Tarde Termina en un Amanecer - Colaboración desde Colombia


CUANDO LA TARDE TERMINA EN UN AMANECER
Andrea Carolina González

Robé todas las escaleras del mundo
para alcanzar a mi ángel que se iba en una nube.
En el último escalón me di cuenta que
se lo había tragado el universo.

Algún día, el águila ha de bajar de su cima,
dejando sus garras para entregar su corazón
a quien ha roto su alma para construirle un nuevo cielo.

Y paso de nuevo el ángel, me dio la mano y me aferré
a su corazón con un solo dedo y mis pies flotan en el aire.
Y el ángel avanza con pasos firmes y fuertes
por el universo corpóreo de mi existencia.

Me dejó tocar las estrellas de su cielo,
dormir bajo sus brazos y oler la primera hora.
Conoce la ciencia de dejar en su mano la ternura
y una flor deshojada a la primera vez, un beso y una sonrisa...
no falta más amor del que ya por mi ángel doy.

Si las gotas saladas forjaran un corazón nuevo,
sería más importante el llanto que la sonrisa,
su sonrisa ha forjado a una mujer,
en el latir lleva su nombre anclado, para bien o mal,
sigue en la agonía de un beso…

Quién dijo que el final no puede ser hoy,
si el mismo ángel se cansó y quiere huir…
no es silencio, es soledad.

Volvió a mis brazos en el arrullo de sus alas
y su voz, en mi pecho abre el gorjeo de sus primeros pasos,
¿Hasta dónde irá?

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junio 16, 2007

Una Tarde Para Amar - Colaboración desde Bogotá, Colombia


UNA TARDE PARA AMAR
Andrea Carolina González

Siento cómo quema
cómo baja y se estremece
una gota de sudor
que palpita entre dos cuerpos
de recuerdos que hoy quedan
de una tarde para amar.

Ella se fue…
Solo sé que se fue
como la noche que nunca llegó,
pero en cambio me dejó
una tarde para amar.

Su recuerdo entre mis manos
desde el primero en sus labios
hasta el último en sus rincones ocultos.

Una tarde de pasión
en que sus labios me culparon
lo que mis caricias robaron
al descender por sus valles temerosos.

Llegó a mí aquella tarde
de sus miedos y pudores
que mis besos controlaron y olvidaron.
Aún es niña… para mí una mujer…
Así llego… así ella se fue…
Sólo sé que se fue
como el amor no se consumió
pero en cambio me dejó
una tarde para amar.

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