Ganadores y Finalistas del Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista
Para leer cada texto, por favor haga clic sobre el nombre el mismo.
PORTUGUÉS
*Cuento*
-Ganador
*Cuento*
*Poesía*
JURADOS
*Español*
Diyireth Goretti Romero López (Cuento)
María Asunción Blanco (Cuento)
Lilí Muñoz Obeid (Cuento)
Manuel Pachón (Poesía)
María Eugenia Campos (Poesía)
María José Arques Cano (Cuento)
Norys Odalía Saavedra Sánchez (Poesía)
*Portugués*
Angela Maria Meili (Cuento)
Gladys Mendía (Cuento)
Graça Graúna (Poesía)
Paulo Monti (Poesía)
Susanna Busato (Cuento)
Más información en http://sites.google.com/site/concursomundialpacifista.
Victoria
Juan Pablo Lazo Ureta
Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista.
Ganador - Poesía - Español
Dibujo banderas de profecía
Maduran las semillas de la paz
Jallalla Ñuque Mapu
Resuena el llamado en la piel del animal
Y despierta el dragón de la memoria
serpiente emplumada
kundalini hacia el águila
marici weu hacia el cóndor
Siembra el jardín
Contempla el bosque
La federación de las galaxias
El círculo y la unión
Rezo por la Madre Tierra
Con esta poesía en el sendero
Medicina del corazón
Bailo
Para que todos los colores brillen en el arco del Cielo
Lágrimas y Cielo
Cecilia Ávila Vásquez
Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista.
Finalista - Poesía - Español
LAGRIMAS.
Lagrimas del cielo
bañan el alma herida
de pueblos en guerra.
Millones de almas
laceradas en desbandada
odio e impotencia.
Corazones que les cae la piel
otoño de rojo en gotas.
Sangre que corre
un solo río
tiñendo agua transparente,
amontonando cuerpos
en sus orillas secas y crujientes.
Tornándose morados
Inflamándose las almas
de pasos quebrados
recogiendo sus muertos.
Piedad del viento
que conmovido cubre el miedo
de los hombres.
Lagrimas de la luna
maternal luz
iluminando uno a uno,
cadáveres duros
como el profundo de sus asesinos.
Sinfonía de destrucción
carnaval de armas nucleares,
tristeza en las entrañas del mar
lamento que levanta olas,
muralla a las fragatas
escudo queriendo detener,
la oscuridad de los hombres.
Esqueletos vivientes
con la muerte hasta en los sueños,
creativa violencia
para desmoronar ciudades
en un abrir y cerrar de ojos,
de sirenas desaparecidas
de la fantasía de los marineros.
de los cuentos de los niños.
Estrellas del firmamento
inquietas al fuego multicolor,
que explota y cae
arrastrando los diamantes nocturnos,
¡cayendo a la tierra!
en las manos de infantes
en el pecho de las madres.
Lagrimas en el desierto,
huellas del paso de profetas
pisoteadas de carros armados,
dátiles e higos en espera
de peregrinos místicos,
espejismo vivo
de ejércitos hombres de metal,
pisotean el perfume del jazmín
y venden el aroma de difuntos lejanos.
Lagrimas del sol
calor al joven militar agónico
dorado en el vestido de las viudas
secando el llanto del anciano
de ojos y brazos abiertos al inmenso.
Y CIELO.
Fiesta de los pueblos
en la línea de frontera
un solo grito al azul alto
millares de corazones abiertos
un solo clamor y canto.
Manos trenzadas
cadena de amor
unidas como los Andes
así sean nuestras fuerzas
de Argentina a la India
que la tierra se mueva
se desmoronen las murallas
dentro de nosotros
el primer paso sea fraternal
del anfitrión y forastero .
Todos los tamboreros del mundo
al unísono
bailarinas en las calles de las metrópolis
mariposas jugueteen
en los oxidados cañones abandonados
las metralletas y bombas
no aparezcan ni en los periódicos
que se entierre la guerra con sus miedos.
Origami de barquitos
navegando océanos con banderas blancas
atracando en el puerto de Estambul
a la mirada curiosa y brillante
de Ali y sus amigos
fumando el narguile
y una canción espera la noche.
Me calienta mi erizada piel
el turbante rojo del pasajero pakistaní
en el frío metro de la visitada Roma.
Las coloradas faldas de gitanas
pintan la mañana gris.
Se apagan solas las velas
en los velorios
los vestidos negros
no van a los funerales.
Los sepultureros
han declarado huelga vitalicia
y los fabricantes de ataúdes
han cerrado sus talleres.
Tarareen los bebes
en sus arrullos de cuna
el juego preferido en la escuela
después del partido de fútbol.
La felicidad del soldado
encuentro con su novia
los sueños de paz
mi pluma ya está soñando
y muchas plumas en el planeta
que se escriba en toda la tierra
en el mar canten las sirenas
se bese el inmenso mar
con el infinito cielo.
Los poetas del mundo
en todas las lenguas
en los cielos escriban con estrellas la palabra
indeleble paz.
Chocolate
Sergio Eduardo Gama Torres
Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista.
Ganador - Cuento - Español
Ya en la calle, se sintió abrumado por el frío y la llovizna. No había salido en todo el día, ni siquiera a la ventana y llegó a sentir el bochorno del cubículo como la temperatura de la ciudad.
–Qué frío tan… –fue interrumpido por algo impensable, algo que jamás habría esperado: un olor.
Volteó la cabeza a ambos lado de la calle, buscando, con la mirada, un olor delicioso, dulce y amargo, exquisito, fuerte y con carácter, perfecto, seductor y embriagador. Empezó a desesperar, no encontraba qué lo estaba produciendo y comenzaba a disiparse.
Llegó una nueva oleada. De nuevo: delicioso, dulce, amargo, exquisito, perfecto, seductor y embriagador, el mejor aroma que podría haber. Esta vez ubicó la fuente: una nueva panadería a unos pocos pasos de la entrada del edificio donde trabajaba.
Desde la puerta de la panadería se sintió desfallecer, estaban sacando los últimos panes del día (o mejor de la noche), que debían estar frescos para la mañana siguiente: franceses, blanditos, de queso, calentanos, integrales, de granos, de leche, de mantequilla, todos calientes, todos recién salidos del horno y todos emanando un olor potente que sólo exacerbaba su hambre. Además, como si eso fuera poco, también estaban recién hechos los roscones de bocadillo, los corbatines y las mariposas cubiertas de chocolate.
Todo se veía delicioso, humeante de frescura, exquisito, y, aunque potenciaba su hambre, no era perfecto, ni seductor, ni embriagador: no era lo que buscaba.
Otra oleada. Casi explota, casi pierde la razón. La fuente estaba a su lado, casi debajo de su nariz: delicioso, dulce, amargo, perfecto, seductor y embriagador, el mejor aroma que podría haber: pan con chispas de chocolate, ¡chocolate!, ¡CHOCOLATE!
Cálido, hedonista, obsceno, corrosivo, ostentoso, lascivo, arrollador, terrible y embriagador, sólo podría ser una cosa, sólo era una cosa: el chocolate fresco y caliente que llenaba todos esos panes junto a él: casi de 40 centímetros de largo y 7 de diámetro, cubierto y relleno de innumerables chispas de chocolate, todas aún calientes.
Con sólo ver los panes supo que su cubierta debía estar crujiente, que su interior debía estar fresco y su chocolate irresistible; casi pudo saborearlos con sólo verlos. Sus ojos sentían el dulce del azúcar perfectamente medido, su nariz lograba palpar, en el aroma, la fuerza de la corteza y la suavidad de su interior.
Tranquilo, tranquilo, pensó tratando de revivir su razón abatida por los biscochos a la venta. No tengo mucha plata, intentó razonar, y en casa seguro que mi mamá preparó algo bien rico, además, como están las cosas en la oficina, es mejor ahorrar ¡CHOCOLATE! ¡PAN CON CHISPAS DE CHOCOLATE! ¡CHOCOLATE!
De nuevo ese olor. Tal vez no sea muy caro o pueda comprar medio pan y me quede de sobra para el bus: tengo $2.500 y, de por sí, el bus cuesta $1.200, se decía, ¿Dónde estará el precio del pan? ¡CHOCOLATE! ¡PAN CON CHISPAS DE CHOCOLATE! ¡CHOCOLATE!
Antes de poder reaccionar, ya había comprado el pan, estaba afuera y sin un peso en su bolsillo, pues el pan costaba más de lo que esperaba y no lo vendían en porciones.
Ya con el pan en sus manos pudo corroborar todo lo que antes había sentido, sí estaba caliente, sí estaba crujiente y tan fresco que casi se le salían las lágrimas, además el olor se volvió absolutamente enloquecedor entre más lo acercaba para morderlo. Lo mordió. En realidad era delicioso, dulce, amargo, exquisito, perfecto, seductor y embriagador, el mejor aroma y el mejor sabor que podría haber: pan con chispas de chocolate, ¡chocolate!, ¡CHOCOLATE!
Pasaron pocos segundos, pero para él pudieron ser horas, días, una eternidad: el pan se deshacía en su boca, el chocolate llenaba su garganta y esa masa dulce y exquisita iba de camino a su estómago.
–¿Me regala una moneda?
–¿Ah? –abrió los ojos; ese orgasmo de pan se los había cerrado. Frente a él tenía a un hombre andrajoso, avejentado y mojado por la llovizna que había caído durante todo el día–… ¿una moneda?, no, qué pena, no tengo –no tenía moneda alguna.
–Y… –viendo el pan que había mordido– ¿no me regala el pan?
–¡¿El pan?!, ¡Qué le pasa!... no, qué pena, pero no.
–No sea huevón, no se haga chuzar por un pan –dentro de la chaqueta vieja y sucia que tenía puesta, apretó un puño y se vio cómo una figura alargada se pronunciaba–, no sea pendejo y deme el pan…
–No, chúceme si quiere, pero no le voy a dar el pan –lo alejó del hombre que lo amenazaba e interpuso su cuerpo protegiendo el pan.
El otro hombre sacó el puño del bolsillo y dejó ver que aquello con que lo amenazaba tan sólo era su dedo gordo levantado.
–Mire –bajó el tono y trató sonar amable–, tengo hambre, hoy ha sido un día duro, como ha llovido y todo, no ha salido nadie por la calle y no he podido ni comer… nada, no he comido nada de nada…
–Qué pena, me da mucha lástima, pero no es problema mío; no es culpa mía que usted no tenga qué comer. Este pan –lo puso donde el otro pudiera verlo– es lo único que tengo en este momento –era cierto, se había gastado todo su dinero y debería caminar media ciudad para llegar hasta su casa.
–Pues jódase gran huevón –le dijo y de un salto agarró el pan.
Ambos forcejearon, ninguno soltaba el pan ni cedía un milímetro: poco a poco el pan se fue desmoronando y, poco a poco, se fue deshaciendo hasta que los mendrugos que quedaban cayeron al suelo, a un charco lleno de agua, barro y orines de perro.
Sus narices estaban a tan sólo unos centímetros y la furia de ambos hombres crecía y crecía, a medida que el hambre de los dos aumentaba y la llovizna deshacía los rastros del pan, ¡DEL PAN CON CHISPAS DE CHOCOLATE!
Por varios minutos se vieron directo a los ojos, ninguno se movía ni retrocedía en lo más mínimo. Ambos estaban inundados por el odio y la furia, y ni siquiera la llovizna que disolvía el pan, parecía capaz de disolver la situación.
El cielo se cerró totalmente y comenzó una torrencial lluvia que dejó a los dos hombres sin nada en sus bolsillos, hambrientos, mojados de pies a cabeza y ante una masa de harina y chocolate que desaparecía. Furiosos, ambos alzaron al tiempo sus manos derechas y las pusieron en el hombro izquierdo del otro, dando dos palmaditas, se dieron la vuelta al tiempo y se fueron con la cabeza baja: uno, rumbo a su casa que estaba a media Bogotá de distancia, el otro, a unas calles cercanas donde podría mejorar su suerte y, tal vez, hallar algo de comida. Ambos se fueron con el recuerdo del pan, del pan con chispas de chocolate, ¡CHOCOLATE!
Una voz desde la roca
Luz del Alba Nicola
Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista.
Finalista - Cuento - Español
Cosas Perdidas
Bethy Magyory Forero Barrera
Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista.
Finalista - Cuento - Español
La ultima persona a la que ví fue a un medico, la ultima voz que escuche fue la de mi madre y el ultimo lugar dónde estuve antes de llegar aquí, fue en la casa de Andrea; lo último que comí fue un enorme trozo de pan con un pedazo de queso y unos sorbos de agua de panela y aunque doble mi ración, gracias a los mimos de doña Anita, algo dentro de mí estaba vacío.
Hay vacíos de vacíos, y aunque el todo y .la nada a veces son la misma cosa, este vacío era diferente; lo mío no era hambre y menos un indicio de enfermedad, no tenía vértigo, mareo, ni fiebre, ni siquiera tenia un resfriado. No me dolía nada pero sentía algo extraño en el pecho, hacia al lado del corazón, deslizándose hasta el plexo solar; frío, caliente, como una cosquilla que no te causa risa o un espasmo que no duele; el extraño síndrome apareció justo al salir de mi casa.
Salí corriendo cómo siempre, ¡Otra vez se me hizo tarde! ¡Ahhhhhhhhhh! , me tome el desayuno en 90 segundos, ayer me había demorado 100. Un trozo de pan en una mano, las llaves en la otra y las preguntas de mi madre: llevaste todo? ¿las llaves,? ¿El celular? la maleta? ¿La plata? ¿Sí? - ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! 10 metros después descubro que algo me falta, pero que probablemente esta en el fondo de la maleta o en el fondo de alguno de mis bolsillos.
Mi bolsillo izquierdo estaba roto, sé que perdí algo importante, lo sé; si lo hubiese tenido a la mano tal vez no estaría aquí, tal vez me habría podido defender de aquel ladrón que robo a esa señora, cuando ella venía con sus hijos de la escuela. ¿Por qué lo seguí? ¿Por qué le grité? ¿Por qué cuando todo el mundo pide ayuda, la gente se queda mirando detrás de sus ventanas?
Andrea llamó a la policía, luego a una ambulancia, el vació del pecho se llenó con una bala y entonces, recordé que había olvidado…la indiferencia.
Mi película se esta acabando, una luz brillante llenará todo de pronto y yo…yo seguiré siendo recordado por algunos. Los que fueron parte de la misma, algunos de ellos me recordaran por años, otros por días. Mañana mi película saldrá en algún periódico de mala muerte y aunque nadie pueda asistir a la función, unos cuantos hablaran de mí algunos minutos. Otros recibirán las escenas más dramáticas en formatos de documentos, y los archivaran junto a otros reportes de personas con historias similares o totalmente opuestas.
Para la mayoría de la población, mi película pasará desapercibida, porque es un film de bajo presupuesto, sin el apoyo de los medios, ni de la casa de cultura y a pesar de que hay miles de historias similares, no tenemos comisiones humanitarias, ni a ningún grupo que hable con el gobierno, para negociar y que muchas producciones que aún no han sido terminadas, tengan un final diferente.
Pero sí hay algo que nunca he perdido, es la esperanza; aún creo que podemos desparecer, perder y olvidar todo lo que nos ha robado el sentido de asombro, de pertenencia, de solidaridad y el poder de cambiar nuestro destino.
Memorias de lo que no se ve
Pamela Alejandra Astudillo Sagredo
Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista.
Finalista - Cuento - Español
Mientras el fuego hacía su trabajo, decidió abrir las persianas de la casa, era “momento de abrirlas”, dijo. Fue entonces cuando sentimos llegar un camión que se estacionó justo frente a la casa, sentimos como un lamento el accionar de los frenos. Nunca vi el camión pero sospecho que, por el tubo de escape, salía humo.
Entonces, como ya las ventanas estaban abiertas, las persianas estaban arriba, era más que sospechoso cerrarlas de golpe con la llegada del camión. Mi abuela decidió asomarse toda ella y saludar a los militares que se bajaban y que golpeaban con la culata de una metralleta la casa de nuestros vecinos. Yo no alcanzaba a ver bien, pero veía algo, mis hermanos Albín y Roberto se juntaron conmigo alrededor de la falda de mi abuela.
Con las manos sobre la nuca salió el vecino. Lo subieron al camión. Se fue el camión y cuando ya advirtió que había doblado en la esquina, mi abuela cerró las ventanas. Cerró la última ventana y parecía que era de noche, pero era de mañana. El último golpe de la persiana fue como si encendiera el sonido de los aviones que comenzaron a sobrevolar, “parecen que estuvieran aquí mismo, encima”, decía mi abuela. Mientras seguía acercando más documentos a las llamas.
Se sentían explosiones y los vidrios de las ventanas temblaban. “Pueden estallar”, dijo mi abuela y nos metió a los tres en la despensa que estaba justo debajo de las escaleras. Allí, con olor a cereal y lentejas, son aromas a harinas y detergentes, junto a canastos con papas, zanahorias y cebollas, pasamos esa mañana jugando a adivinar qué cosas tocábamos en la oscuridad.
Albín me pasaba una papa y yo debía adivinar qué cosa era. “Es una papa”. ¿Y esto? “Lentejas” y ¿Esto? “mmm parece un jabón”. De vez en cuando abríamos la puerta de la despensa y veíamos que mi abuela seguía quemando cosas y nos indicaba con el dedo que cerráramos la puerta. Roberto dijo varias veces que él no quería jugar. Pero Albín seguía pasándome cosas, y me preguntaba suavecito: ¿Y esto?
Debe ser horrible estar ciego, dije. Entonces, Roberto preguntó: ¿No vieron al vecino? Cuando se lo llevaron le pegaron los ojos con cinta de embalar. Albín dijo: “Yo no vi nada”, y “yo tampoco”. “Baaaah”, dijo Roberto, “ustedes nunca ven nada”.
Que dit la paix?
Francois Fournet
Concours Mondial de Conte et Poésie Pacifiste.
Ouvrage choisi hors du concours - Poésie - Français
elle chante.
Comme l’eau qui roule
sur les pierres du chemin,
comme ses reflets
qui luisent comme on crie,
comme sa lumière donnée
pour abreuver les yeux.
Tu ne saisiras pas la paix,
Qui peut saisir l’eau
qui vient de l’immensité ?
Qui peut retenir l’eau
qui prolonge l’immensité,
Peux tu dire à l’eau
de regagner sa source ?
Peux-tu dire à l’eau :
tais toi , cesse ton bavardage.
Elle est impérieuse,
profonde, incontournable.
Tu peux vouloir la contenir,
ou l’engloutir
dans des bas fonds obscurs,
la croire oubliée
dans l’ombre du silence.
Par toutes ses dents de reflets purs
elle rira de ton acte insensé.
Sa volonté
est de répandre la fraîcheur,
s’étendre pour noyer nos larmes,
éteindre l’incendie
des cœurs en péril
étancher notre soif de liberté.
La paix vient de l’intérieur,
c’est elle
dont luit la source des regards.
La paix ne se dit pas,
elle se vit !
……………………………….
Un jour, sous la forme d’une colombe
la paix m’a rencontré.
J’étais ivre d’elle et lui dit :
« Bonjour source de quiétude,
envol de la sérénité
- Tu te trompes l’ami
déclara la colombe, je suis la guerre !
Interloquée je répondis :
-Pourtant n’es tu pas blanche
comme la cime éternelle des monts,
légère afin de pouvoir t’élever
pure comme l’amie
qui nous prend par la main.,
-Je suis la guerre !
-Voyons, c’est une erreur.
Tu ne peux avoir le désir
de propager la mort.
-Je suis la guerre.
Qui te parle de mort ?
La guerre que j’apporte
est toute autre,
une guerre profonde,
-Une guerre, n’a-t-elle le destin
d’abattre un ennemi.
-Tu as raison,
l’ennemi doit être vaincu.
-Il y aura donc des morts.
-Un seul.
-Qui donc ?
-Toi.
-Moi ?
-Oui ,toi ,
toi
lorsque tu te crois que ta raison est la sagesse,
toi
lorsque tu crois que ton désir est l’idéal
toi
lorsque tu crois que tout s’anime autour de toi,
toi
lorsque tu préfères garder et ne pas donner
Toi
dans ta molle certitude
de vivre une vie de raison,
toi enfin
lorsque tu penses
que la paix clôture la guerre
en ignorant quelle ouvre
sur la plus belle guerre :
le combat de l’amour.
Propósito
José Roberto Guedes De Oliveira
Concurso Mundial de Conto e Poesia Pacifista
Vencedor - Poesia - Português
Eu me propus a sair por aí,
encontrar em cada rosto um sorriso,
partido de dentro de cada um,
sem mancha,
sem pejo,
no calor aconchegante do ser comum.
Eu me propus,
firmemente,
completamente cheio de esperança,
a percorrer o longo caminho do amor,
abraçando o vento livre,
estendendo a mão a cada amigo.
Saí,
sem medo,
ao sol aberto,
e me vi sob a lua cheia:
era noite e todos se foram.
Busquei nas praças;
perguntei ao ar que respirava
e todos me informaram que era tarde.
Ah! meus arcanos!
Tarde?
No meu pensamento tudo girava.
Em espaços de tempo eu procurava,
andava e revolvia tudo.
Há o momento de meditação interior,
quando não se encontra nada,
no caminho rude e áspero
da nossa vida cotidiana.
Quando me propus a sair,
buscar algo,
não esperava encontrar a massa,
o componente humano respirando poluição,
de cara virada,
sem objetivo,
apenas vivendo.
Tenho esperança e fé;
mas não me carreguem para o nada.
As minhas forças são para ir,
buscar um aperto de mão,
uma ajuda a alguém.
Não quero desespero de ninguém,
nem tão pouco o rosto bipartido de quem me olha.
Não há final para quem planta,
ergue a muralha da idéia,
da criação de uma obra.
Há muitos caminhos a percorrer,
mesmo na noite fria de inverno.
Quando me propus a sair,
não pensei em desistir logo de início,
quando a angústia depositada no coração de uns e outros
ainda persistia em abafar o mundo.
Vi,
em milhões de olhos corridos,
uma tristeza infinita que não gostei,
digo e sou taxativo.
Não queria que fosse assim.
Mas quem sou eu?
Que voz que vem do fundo?
É minha? Pertence a este mundo?
Oh! Meu Deus!
Não deixem que desvaneça o sorriso.
Alentai o mundo para o céu aberto,
quando muitos procuram um lugar ao sol.
Há tanta gente querendo tanto!
Há tantos que não têm tanto!
Há tantos tentando ter tanto!
Mas quando me propus a sair por aí,
não achava o mundo tão conturbado,
bem diferente do que pensava.
Mas também não me deixei ao léu.
O meu sorriso é contínuo e vivo.
A cada meu passo um sonho de esperança,
uma noite de festa,
de mãos juntas a orar em preces ao Altíssimo.
Há um poder em quem enfrenta,
ereto,
rosto limpo,
calejado,
o que aparece pela frente.
Não há sentido em se deixar vencido.
O mundo gira e tudo vai;
nada é estável – estático.
Quando me propus a sair por aí,
apanhei tudo que era possível,
para não me perder na volta à origem,
ouvindo,
ao longe,
a voz que vinha chegando,
rouca mas firme,
dizendo: - “VÁ E VENÇA!”.
Mensagem de Paz
Leinecy Pereira Dorneles
Concurso Mundial de Conto e Poesia Pacifista
Finalista - Poesia - Português
Quero um novo mundo,
uma nova lei,
um novo país,
um novo amanhecer...
Quero paz e não guerra.
Longe de mim a morte,
o ódio, a raiva, a luta pelo poder.
Longe a fome, o desemprego, a miséria e a inflação.
Quero um amanhã mais alegre,
um amanhã onde impere:
- A lei do amor, da sinceridade, da amizade.
Que os homens esqueçam o passado,
e comecem um diálogo sem preconceitos.
Comecem a falar de amor,
a dialogar fraternalmente,
um diálogo que leve todos os homens,
ao encontro do verdadeiro amor,
da paz universal e do amor fraternal.
Que eu possa levar a todos,
o amor, a alegria, a caridade,
a fraternidade, a paz.
E, que cada um possa,
levar consigo...
Uma mensagem de AMOR
e PAZ UNIVERSAL.
Nunca desânimo...
José Luiz Dias Campos Junior
Concurso Mundial de Conto e Poesia Pacifista
Vencedor - Conto - Português
- Eu detesto quando ela começa com essa “ladainha ufanista”. – Comentava Marte com o parceiro da direita e a baixa voz.
- Ora, ora... Desde o último embate entre vocês, lá em Tróia, que você detesta tudo o que diga respeito a Minerva. – Respondia Ares, o seu equipotente grego, no mesmo tom e com picardia, relembrando ao deus da guerra sangrenta a derrota dos seus protegidos, face à epopeica vitória dos exércitos resguardados pela deusa da guerra justa.
- Quietos! A hora é de somarmos forças e não de nos dividirmos. – Cariocecus, o deus lusitano da guerra, interveio e pôs fim à quase celeuma. Minerva continuou:
- A humanidade cada vez mais se une em torno do pacifismo... E isso tem que ser revertido. Onde, o nosso proveito? Onde, o nosso prazer? – E a camarilha concordava em uníssono.
- É notório que os movimentos a favor da paz estão se organizando dia a dia e por toda a Terra. E, o que é pior, ampliam os seus tentáculos por meio das mais variadas formas, indo de discursos empolgantes, passando pelas passeatas e chegando à solta de balões brancos. – Prosseguia Minerva, em seu introito.
- Ora, não sei por que tanto alarido – desdenhava a divindade lusitânica. Quero recordá-la de que nunca abandonamos os nossos postos. Aliás, lembra de Heráclito? Pois não foi você, Ares, que bem soube deturpar a Luta dos Contrários, levando os contemporâneos do filósofo e os que se lhes seguiram a justificarem a guerra, pois dela resultariam a harmonia e a justiça?
- E olha que nem precisei de sacrifícios humanos para me estimular. – E os três riram a breve tempo, lembrando os prisioneiros que, volta e meia, eram ofertados a Cariocecus.
- Não questiono, aqui, os nossos feitos pretéritos – intervinha Minerva –, mas coloco à prova o nosso futuro, a nossa sobrevivência!
– De repente, o silêncio se sobrepôs aos gracejos... e a circunspecção tomava conta das mentes beligerantes. Passados alguns segundos, Marte questionou:
- E o que mais poderíamos fazer para atacar essa onda pacifista? O que sugere?
- “Uma grande parte dos males que atormentam o mundo deriva das palavras”, disse Burke certa vez. Ora, lembrando que, na atualidade, praticamente não há mais fronteiras para a literatura, já pensaram no malefício que faríamos se conseguíssemos minar os espíritos de quantos tentam usar a palavra escrita em prol da paz? Ataquemos os escritores, e o estrago se multiplicará.
- E por acaso essa ideia é original? Também quero lembrá-la, oh querida irmã, de que jamais negligenciamos essa área do pensamento humano; tanto que bem soubemos inspirar muitos autores. Aliás, já que hoje estamos para as citações, recordo o americano Oliver Wendell Holmes: “A guerra é a cirurgia do crime. Por má que ela seja, significa sempre a extirpação de qualquer coisa pior.” – Marte não perdia nenhuma oportunidade de alfinetar a rival.
- E eu, o brasileiro Tobias Barreto: “Cada guerreiro que por nós combate é a ira de Deus que se faz homem.” – complementou Ares, aderindo à zombaria.
- Sempre a impulsividade sobrepondo-se à racionalidade... Não quis fazer alusão a esse ou àquele literato, propriamente dito. Referia-me à iniciativa de Las Filigranas de Perder, e ao seu Concurso Mundial de Conto e Poesia Pacifista, que, pelo que fui informada, ganha adesões a cada minuto.
- Esclareça melhor o seu plano, Minerva. O que você pretende realmente? – Carioceus falava por todos.
- Eu explico: é notório que as palavras, sobretudo as escritas, sempre foram mais fortes do que as espadas ou canhões. Chegam a milhões e se perpetuam na história. Ora, indaguei a mim mesma, como contra-atacar os nossos inimigos e conseguir com que sejam derrotados?
- Como?! – Perguntaram, a uma só voz, os três armipotentes.
- O segredo está em convencer-lhes os espíritos de que são incapazes de mudar o ser humano. De que seus esforços, suas palavras serão sempre inúteis; uma luta em vão, uma tola utopia. – Um leve sorriso, misto de maquiavelismo e prazer, formava-se espontâneo nas fácies bestiais.
- Agora entendo aonde quer chegar, Minerva. Tratemos de convencer os participantes de que são impotentes diante da beligerância inata dos mortais e esse concurso será o maior fiasco de todos os tempos! – Era a primeira vez que Marte concordava com a parenta.
- É claro!... Com isso, toda a Terra reconhecerá que, se até seus poetas e prosadores deixaram-se levar pelo desânimo, do que valeria ao povo que os toma como exemplos perseverar no ideal pacifista? – Ares somava-se em entusiasmo.
- Brilhante, oh deusa da guerra diplomática! É como eu sempre digo: as boas ideias se revelam simples e eficazes. Sendo assim, proponho um brinde – e a potestade lusitana levantava a taça –: ao malogro desse concurso!
- Ao malogro! – E beberam, e riram, e celebraram por toda a noite.
Era preciso agir rápido. Cada divindade ficou encarregada de atuar em uma parte do globo. Marte, por exemplo, não abriu mão das Américas; Cariocecus, de toda a Europa... Minerva e Ares não se opuseram e dividiram o restante de comum acordo.
No dia seguinte ao refestelo, e mesmo sob a viva lembrança de Baco que bem lhes pesava ao raciocínio, os potentados partiram com seus exércitos rumo às casas dos concursandos. E o cerco teve início, implacável, impiedoso...
- Ah, como é nobre a sua intenção. E quão bela a sua veia artística! – Comentava Ares, consigo, junto a uma promissora poetisa. – Pena que tudo farei para tolher-lhe o ânimo. Que tal...? as últimas investidas da Coréia do Norte? Lançam uns mísseis aqui, outros ali... e a boa e velha Guerra Fria está mais viva do que nunca.
- Vejo que seu conto está prestes a acabar, pretenso aprendiz de best-seller. – Sussurrou Marte, em tom desdenhoso, a um romancista consagrado. – Quem sabe eu possa desencorajá-lo, enfatizando que o homem continuará a não dar ouvidos à história, pois os campos de concentração, que pensavam estar para sempre enterrados, ainda ardem nos corações bósnios, face ao extermínio perpetrado em Srebrenica?
- Nada como reinar aquém da Taprobana... – Cariocecus deleitava-se ao regressar a Lisboa. Nunca se desapegara do seu antigo Condado Portucalense... – Percebo vigor e idealismo neste jovem ensaísta. Seu currículo só tende a florescer. Bem... que tal se eu o lembrar do comércio escravagista que os nossos patrícios desenvolveram? Ou então... Dos arbítrios que seu avô salazarista cometeu? Certamente essa breve retrospectiva o envergonhará e o desalentará, pois o levará a crer que os mortais continuarão a se chafurdar no erro, século após século, mesmo que admitam a história como uma espiral ascensional.
- Que otimismo na terceira idade! Não pensei que chegando aos oitenta e dois anos ainda houvesse esperança dentro desse coração velho e cansado. Quer dizer que a literatura infantil é o seu passatempo? Curiosa coincidência... pois o meu é, justamente, desvirtuar a juventude! – Nunca viram Minerva tão pérfida! – Vejamos... Idade provecta, vida sofrida... Pois eu pergunto, senhora, se tem tão pouco tempo de vida; se viu guerras e até viveu comoções intestinas... será que ainda há tempo para ensinar algo de bom aos pequeninos, pois, mais cedo ou mais tarde, engrossarão as fileiras de soldados, revolucionários ou terroristas?
E os meses foram passando... A cada dia, os comandantes divinais eram informados por seus generais sobre as investidas aos participantes do concurso. Romancistas, poetas, contistas, sonetistas, ensaístas, novelistas... todos os que, com sua arte, procuravam contribuir para a prosa ou para poesia pacifistas eram acossados das mais variadas formas; nunca olvidando dos objetivos e dos meios traçados por Minerva. E toda vez que o quarteto divino se reunia para avaliar a ofensiva, era difícil saber qual deles cantava maior vantagem sobre o outro. Os semblantes, no entanto, camuflavam a realidade dos fatos, escamoteando-os nos torreões do orgulho...
E o concurso continuava... e por mais que os deuses guerreiros afirmassem que os resultados que obtinham eram satisfatórios, ou que os relatórios apresentados por seus comandados fossem, como diziam, positivos, o número dos participantes não diminuía; pelo contrário, mais e mais escritores se inscreviam!
- Eu não consigo entender o que aconteceu! – bradou Marte num arroubo de cólera, pois que encantoado pela angústia. Mas antes que algum dos demais ousasse uma justificativa, um general se aproximou e disse:
- Oh altipotentes, um nosso espião conseguiu uma cópia de um dos poemas finalistas. Tentará nos enviar o outro, bem como o conto selecionado, assim que a oportunidade lhe for favorável. – E o entregou à mentora belicosa.
Minerva estava trêmula e envergonhada; muito distante da genialidade que um dia inspirara Odisseu a imaginar um grande cavalo de madeira... Ares, então, tomou-lhe o papel e, em voz alta e pausada, começou a ler um soneto.
E a cada verso, em que se entrosavam perfeitamente decassílabos e alexandrinos, mais um quê de originalidade, revelava aos demais que o esforço que tanto despenderam, esse, sim, tinha sido em vão:
Um só caminho.
Em meu reino, de onde posso tudo ver,
conta bendita a que me doei,
só vejo a luz que de mim criei,
nunca desânimo, em que não quero crer.
E se muitos há que te levam a arder,
pecadores por quem sempre roguei,
avatares alhures enviei.
Segue-lhes os passos! Isso, sim, é viver.
Mas o homem insiste em se desviar...
e não se detém. Conquista; mata; erra.
Enloda-se no poder que o faz cegar.
Destarte, retorna ao pó pela guerra...
Mas, não duvides, nasceste para amar.
Faze, pois, o que te cabe! Paz na Terra!
Hoje eu vi un beija flor
Márcia Regina de Araujo Duarte
Concurso Mundial de Conto e Poesia Pacifista
Finalista - Conto - Português
agosto 08, 2010
Miembros del Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista
A continuación, publicamos el listado de personas que hicieron parte de la organización de este gran proyecto, con nuestro mayor agradecimiento por su labor.
JURADOS
Español:
Diyireth Goretti Romero López (Cuento)
María Asunción Blanco (Cuento)
Lilí Muñoz Obeid (Cuento)
Manuel Pachón (Poesía)
María Eugenia Campos (Poesía)
María José Arques Cano (Cuento)
Norys Odalía Saavedra Sánchez (Poesía)
Portugués:
Angela Maria Meili (Cuento)
Gladys Mendía (Cuento)
Graça Graúna (Poesía)
Paulo Monti (Poesía)
Susanna Busato (Cuento)
TRADUCTORES
Árabe:
Hamada Lazkani
Malak Hassan Zahoui
Catalán:
Carla Ortiz
Eliath Nissim
Laia Costa
Marina Calumarte Kelm
Eslovaco:
Julia Csalova
Esperanto:
Lizeth León Borja
Francés:
Ángela María Jiménez Avilés
Beatriz Valerio
Diego Fernando Chiari Ramos
Flor Inés
Juan Carlos Rodríguez
Karina Escalante Ortiz
Leidy Johanna Poveda Díaz
Mario Aracena
Hebreo:
Edith Goel
Nurit Ben Shlomo
Inglés:
Anayanci Vargas Palma
Carolina Ochoa
Gabriel Meneses Sala
Johana Castro
Lida Castro
Lorena Sánchez
Luisa Carolina Machacón Romero
Luisa Fernanda Hurtado
Margarita Yanina Kilimik
Pilar Espitia
Stalin Federico Mafla Trujillo
Ximena Motta
Italiano:
Carmelisa Greci
Fernando Caicedo Albarello
Maria Marta Guzzetti
Marta Alejandra Roldán
Nathalia Camargo
Teresita Norma Fernández
Tonya Russo
Veronica Ielo
Portugués:
Carolina García Ramírez
María del Pilar Linares
Potiguara Júnior
Tania Alegria
Sandra Obando
Ruso:
Lucas Jose Eliecer Revelo
Wayuu:
José Angel Fernández Wuliana
REDACTORES
Adriana Aristizábal
Deiner Teran
Leonardo Serrano Pineda (Las Filigranas de Perder)
Magda Márquez
Néstor H. Pedraza (Las Filigranas de Perder)
Olga Osorio Rojas
Zuska Spirko
CORRECTORES DE ESTILO
Español:
Diana Patricia Gómez Flórez (periodismopublico.com)
Fernando Caicedo Albarello
Laura Labella
Laura Vivian Gutiérrez Pérez
Martha Yamile Hernández Huertas
Catalán:
Maria Àngels Guiu Vidal
Inglés:
Mary Pinto
Verónica Suárez
Italiano:
Luca Bianchi
Portugués:
Michelle de Abreu Aio
EVALUADORES DE TEXTOS
Español:
Jelymaibet Bustos
Martha Yamile Hernández Huertas
Roberto Arahel Orozco Rodas
DISEÑO GRÁFICO
Diseñadoras:
Ana María López Monsalve
Karina Escalante Ortiz
Ilustradora:
Daniela Violi
Diseño Logotipo:
Alexandra Romero
Daniela Violi
Néstor H. Pedraza (Las Filigranas de Perder)
MEDIOS AUDIOVISUALES
Alexander García
Manuel Briceño Torres
REPRESENTACIONES
Andrés Buriticá
Carolina Cohen
Diana Patricia Gómez Flórez (periodismopublico.com)
Gabriel Torres (Fundación Sugamuxi Tú y Yo)
Manuel Briceño Torres
Patricia Paipa (Fundación En Arcadia Ego)
Yenny García
COORDINACIÓN DE TRADUCTORES
Néstor H. Pedraza (Las Filigranas de Perder)
Raquel González Henao
AUXILIAR DE ARCHIVO
Lilian Patricia Alvarado Calderón (Las Filigranas de Perder)
SECRETARIA DE PLICA
Tatiana Torres
DIRECTORA DE RELACIONES INTERINSTITUCIONALES
Luz Stella Parra Soler (Programa Libro al Viento en Hospitales – Secretaría Distrital de Salud de Bogotá)
DIRECTOR DE MEDIOS AUDIOVISUALES
Manuel Briceño Torres
DIRECTOR EJECUTIVO
Néstor H. Pedraza (Las Filigranas de Perder)
COLABORADORES DEL CONCURSO MUNDIAL DE CUENTO Y POESÍA PACIFISTA
Equipo de Apoyo:
Diana Patricia Gómez Flórez (Movimiento Humanista - Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia)
Diana Martínez Bocanegra (Pacifistas Sin Fronteras - Cumbre Mundial de Paz)
Enrique Amigo (Movimiento Humanista - Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia)
Germán Bustos (Movimiento Humanista - Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia)
Paula Castellanos C. (Pacifistas Sin Fronteras - Cumbre Mundial de Paz)
Equipo de Difusión:
Alejandro David Jiménez Schroeder (Lapislázuli Periódico)
Alex Ariel Acevedo (Las Filigranas de Perder)
Adriana Caballero (Programa Paz, Acción Y Convivencia PACO)
Ana Edith Olguín Silva (Red ARCCO - Chile)
Angélica Enciso (La Fábrica Azul)
Beatriz Giovanna Ramírez
Bertha Rojas López (Centro de Estudios y Promoción Cultural Jaime Cerrón Palomino - Taller Literario RUMI)
Carol Contreras (REDNEL: Red Nacional de Estudiantes de Literatura y Afines)
Carolina Ochoa (Revista Gavia)
Catalina García
Clevane Pessoa
Cristina García Oliver (Espacio Y)
Diana L. Alanchez
Diana Patricia Gómez Flórez (periodismopublico.com)
Egor Krementsov
Fernando R. Ortega (Íttakus - Notici@scadadía - Publicatuslibros.com)
Gabriel Impaglione (isla_negra)
Gabriela Delgado (Grupo Literario Pretextos)
Gerardo Lewin
Ime Biassoni (Casa del Poeta Peruano Internacional en Argentina)
Jaime Altamirano (Casa de la Cultura Hispana Americana)
Javier Cubero (Eldígoras)
Johanna - Pedagogas Pensadoras
José Antonio Valcarce Prieto (Amigos por la Paz)
Laura Margarita Medina Murillo
Luis Fernando Cuartas Acosta (Taller de poesía De la Tierra a la Luna)
Lucero Mendoza
Manuel Pachón (Mancomunidad de Escritores)
María Victoria Márquez Alcalde
Manuel Tiberio Bermúdez (Revista Internacional Red y Acción)
Kiara Llami (Danzar la Vida Teatro)
Marco Tulio Contreras Monroy
María Alejandra García Mogollón (Fundación Cultural El Laberinto)
María Coppie (Grupo Literario Pretextos)
María Elena Sancho
Marian Raméntol (Revista digital la Nausea)
Mario Navas (Adobeadictos)
Marta Alejandra Roldán (Crear para leer)
Mavi Márquez (Consejo Nacional Todas las Sangres - Perú)
Monik Matchornicova
Nathaly Diaz Cruz (Colectivo Literario El Ático)
Obed González
Odilón Ramos Boza
Paulo Monti (Revista Literaria Paralelo 30)
Ricardo Contreras Suárez (Centro Literario El Túnel)
Rolando Revagliatti
Sergio Díaz Luna (REDNEL: Red Nacional de Estudiantes de Literatura y Afines)
Teresa Castro Gutiérrez (Metrópolis Libros)
Teresita Norma Fernández
Yenny Karonlains Alarcón Forero (Grupo Literario Salaletra – Las Filigranas de Perder)
Walter Cáceres Ugarte (Asociación Cultural Voces Entre Tablas)
JURADOS VOLUNTARIOS QUE POR FALTA DE MATERIAL NO PUDIERON FORMAR PARTE DEL EQUIPO DE TRABAJO
Catalán:
Georgina Ballera
Francés:
Andrea Juliana Enciso Mancilla
Celia Altschuler
Tanya Tynjälä
Inglés:
Ana López
Carolina Ochoa
Issa M. Martínez Llongueras
Italiano:
Marta Alejandra Roldán
Teódulo López Meléndez
Quechua wanka:
Bertha Rojas López (Centro de Estudios y Promoción Cultural Jaime Cerrón Palomino - Taller Literario RUMI)
Wayuu:
José Angel Fernández Wuliana
septiembre 07, 2009
El Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista hace presencia en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín
| ACTIVIDAD | HORA | FECHA | LUGAR |
| Conferencia: ¿Qué es el Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista?, Por: Olga Osorio | 04:00 p.m. | 11 de Septiembre | P.B. Belén |
| Performance: Ruidos, Por: Manuel Torres y Daniel Bogoya | 04:00 p.m. | 12 de Septiembre | P.B. Belén |
| Narración: Lectura de cuentos, Por: Manuel Torres | 05:00 p.m. | 14 de Septiembre | P.B. España |
| Lectura de textos recibidos en el Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista, Por: Invitados y público. | 05:00 p.m. | 15 de Septiembre | P.B. La Ladera |
| Recital de Poesía Poemario: Confesiones del Jordán Desahuciado, Por: Manuel Torres | 5:00 pm | 16 de Septiembre | P. B. San Javier |
| Recital Poesía: Diario Primerizos sin Afán, Por: Invitados. | 06:00 p.m. | 16 de Septiembre | P.B. La Quintana |
La Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín es organizada por la Alcaldía de Medellín y el Jardín Botánico de Medellín.
septiembre 03, 2009
El Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista en el Festival de Paz y No Violencia de Soacha
agosto 03, 2009
Las Filigranas de Perder en el VII ENEL

Las Filigranas de Perder estará presente en el VII Encuentro Nacional de Estudiantes de Literatura y Áreas Afines (ENEL), dentro de la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá.
Los miembros fundadores, Alex Acevedo, Carlos Ayala y Néstor Pedraza, hemos sido invitados por REDNEL Nodo Bogotá para fungir de ponentes en el VII ENEL, e invitamos a todos los amigos y seguidores de nuestro trabajo a compartir con nosotros y a asistir a los diferentes eventos programados dentro del ENEL.
Jueves 13 de agosto de 2009
Mesa 1
Perspectivas literarias contemporáneas en Latinoamérica
Moderada por: Carol Contreras Suárez y Tania Lizarazo
Lugar: Auditorio Tomás Carrasquilla, Corferias
11:00 a 11:15 a.m. Las Filigranas de Perder
Invitados: Néstor Pedraza, Alex Acevedo y Carlos Ayala.
La programación completa se encuentra en http://nodobogota.blogspot.com/











No comments yet