mayo 31, 2008

Estamos de Luto


En Las Filigranas de Perder estamos de luto por la pérdida de nuestro pequeño bebé Tomás Jacobo Ayala Bermeo, de 21 meses de edad, hijo de nuestro hermano en las letras Carlos Alberto Ayala Vargas, cofundador de nuestro Movimiento Literario Independiente, y de su compañera Ingrid Natalia Bermeo Salinas. A ellos dos enviamos un abrazo de hermandad y de solidaridad.

El lunes 28 de abril de 2008, a eso de las 11:00 AM, le avisaron a Carlos que su hijo tenía una leve diarrea. Desde su nacimiento, Jacobo había tenido una talla bastante grande; era muy robusto y sano, jamás había convulsionado ni presentado problemas serios de salud, y al momento de su muerte no tenía ni una gripa. El niño había llegado esa mañana en perfecto estado de salud al jardín infantil Sonrisitas del barrio La Florida (http://www.jardininfantilsonrisitas.com/), por lo que Carlos no se preocupó demasiado. Llamó a la mamá del niño, Ingrid Natalia Bermeo Salinas para que fuera al jardín. La sorpresa que le tenían guardada era mayúscula: el niño había muerto ahogado en circunstancias que nadie aclaraba. La directora del jardín (Nelly Omaira Rozo Sánchez) no dió la cara, envió a una secretaria a que le contara a la mamá lo sucedido.

Aún no hay nada en claro. Pero por lo que se sabe, por lo que conocemos de quién y cómo era Tomás Jacobo, y por pura lógica básica, se deduce que al niño le embutieron la comida de afán para librarse de él y lo acostaron a dormir, dejándolo sin supervisión. Cuando se dieron cuenta, el niño estaba ahogado en su vómito, totalmente morado. No supieron darle asistencia porque nadie tenía entrenamiento en primeros auxilios. Tampoco supieron a dónde llevarlo porque el jardín no cuenta con un plan de manejo de emergencias. Al final lo llevaron a una pequeña clínica a dos cuadras del jardín, que es más bien un laboratorio médico. Allí llegó en estado vegetativo y fue imposible salvarlo.

Si el personal del jardín hubiera sabido primeros auxilios, lo hubieran salvado. Si hubieran tenido un plan de manejo de emergencias y hubieran llevado al niño a tiempo a un centro médico, lo hubieran salvado. Pero por sobre todo, si no hubieran dejado al niño sin supervisión, nada de esto hubiera ocurrido. Es un claro caso de negligencia y de inoperancia por parte del jardín.

Ya se ha hecho la denuncia penal ante la Fiscalía, pero no descansaremos hasta que los hechos sean aclarados y los responsables asuman las consecuencias.

Estamos cansados de ver en las noticias casos de niños que mueren en los jardines infantiles, y nos preguntamos qué está haciendo el Distrito y sus autoridades para evitar que esto siga ocurriendo. Es necesario no sólo que estos casos no queden en la impunidad, sino que se tomen medidas para detener esta cadena de muerte que amenaza a todos nuestros hijos.

El 30 de Abril enterramos a nuestro querido Tomás Jacobo. Esperamos no sólo que se haga justicia en este caso, sino que se implanten políticas y mecanismos que no permitan que esto siga sucediendo.

Hemos abierto un foro en la dirección http://www.laneros.com/showthread.php?t=125877, y hemos creado un hilo sobre el tema en nuestro grupo de Google. A través de estos dos espacios iniciamos un punto de encuentro como plataforma para lanzar una serie de acciones a través de las cuales exijamos de forma enérgica y contundente: NI UNA MUERTE MÁS EN LOS JARDINES INFANTILES EN BOGOTÁ.

Publicamos a continuación la nota sobre Jacobo aparecida en El Tiempo. La nota también se puede consultar en estas direcciones:


http://www.eltiempo.com/tiempoimpres...R-4134078.html

http://www.eltiempo.com/bogota/30dea...R-4134101.html

http://www.prensaseria.com/index.php?sec=intnac-clb



Otra víctima de un descuido

Secretaría de Integración Social ya le había dado un concepto desfavorable a la institución.

El jardín infantil donde el lunes Jacobo Ayala (un bebé de 21 meses) perdió la vida, había tenido un concepto desfavorable de la Secretaría de Integración Social en septiembre del 2007.

"Por no dar a los menores suplementos nutricionales, no hacer seguimiento al crecimiento y desarrollo de los niños y por tener un manejo inadecuado de brotes, entre otros factores, el jardín 'Sonrisitas' se había comprometido con un plan de mejoramiento", indicaron ayer fuentes oficiales de la Secretaría.

La entidad envió una comisión para estudiar el caso y dar un concepto ante la Fiscalía, pues no están habilitados para tomar medidas drásticas como el cierre del establecimiento.

Todavía se desconocen las causas de la muerte del pequeño. Íngrid Bermeo, madre del menor, dijo que llevaría el caso hasta las últimas instancias.

Alcibíades Serrato, representante legal de 'Sonrisitas', dijo a EL TIEMPO que "15 minutos después del almuerzo el niño convulsionó".

Íngrid no puede creer esta versión, pues el niño era muy sano. "Le encontraron comida en la boca y estaba todo vomitado. Yo creo que después de comer se quedó dormido, se le devolvió la comida y se ahogó".

El doctor Luis Peralta, médico que atendió al menor, corroboró esta versión y dijo que "el niño llegó sin signos vitales. Le hicimos todo tipo de maniobras para revivirlo pero fueron en vano, si hubiera llegado más rápido lo hubiéramos salvado".

Clara Parra, secretaria del jardín, afirmó que las profesoras llamaron al 123, pero la ambulancia no llegó nunca y por eso lo llevaron a la Clínica Galvez, a dos cuadras del lugar.

Esto es lo que más critica la madre del niño. "Ellos llamaron a una ambulancia y se quedaron esperando a que llegara, sabiendo que a dos cuadras había una clínica. Tampoco le prestaron los primeros auxilios".

Parra afirmó que los hechos están siendo investigados y que su institución lleva 24 años de servicio y nunca se había presentado ningún inconveniente.

No hay estadísticas de accidentes en jardines

EL TIEMPO intentó obtener estadísticas de accidentes en jardines infantiles pero la Secretaría de Integración Social afirmó que no las tenía.

Estos son algunos casos que han registrado los medios de comunicación:

*El 14 de enero de 2007 Mariana Novoa, de 23 meses, murió ahogada al caer en la piscina de su jardín.

*El 18 de junio de 2007 murió un niño al que le cayó un televisor en la cabeza en un centro de adopción en Suba.

*En abril de 2006 una menor de 4 meses murió en su jardín, al parecer ahogada al tomarse el tetero, en el barrio Antonio José de Sucre, al sur de Bogotá.

*En junio del 2006 una menor de 4 años murió por asfixia, debajo de una colchoneta, mientras otros niños jugaban encima de ella.

1.427 son los jardines registrados ante la Secretaría de Integración Social. Solo 320 cumplen con todos los requisitos para operar con todas las garantías. Cerca de 700 recibieron conceptos desfavorables.

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